Clemente González Soler, presidente y fundador de Alibérico, destacó durante el Congreso del Instituto de la Empresa Familiar (IEF) la importancia de la industria, la innovación y la reinversión de beneficios como claves del éxito empresarial.
Fundado en 1987, el grupo se ha convertido en un referente internacional del sector del aluminio y cuenta actualmente con 35 empresas, 21 fábricas y alrededor de 1.200 trabajadores, con presencia en 90 países de los cinco continentes.
Una de las principales señas de identidad de Alibérico es su apuesta por la innovación, mediante el desarrollo de maquinaria, procesos industriales propios y productos patentados. González Soler subrayó que la innovación debe formar parte de toda la organización y que el verdadero reto consiste en transformar las ideas en productos competitivos y comercializables.
Tras el impacto de la crisis financiera de 2008, que obligó al grupo a cerrar tres fábricas en España, la compañía reforzó su estrategia de innovación e internacionalización. En esta línea, ha realizado una importante inversión en una nueva planta de fundición y reciclaje en Sabiñánigo (Huesca), destinada a garantizar el suministro de materias primas y completar su cadena de valor.
La trayectoria de Alibérico refleja una estrategia empresarial basada en el crecimiento industrial, la inversión a largo plazo, la innovación tecnológica y la expansión internacional.
