Entrevista a Julio Lage, Ingeniero Superior de Telecomunicación y Doctor (PhD) en Informática (Inteligencia Artificial) por la Universidad Politécnica de Madrid con sobresaliente Cum Laude, actual presidente de la Asociación de Empresarios Gallegos en Madrid (AEGAMA), una entidad que mantiene la relación y las redes de cooperación y apoyo mutuo con todas las asociaciones gallegas en América. Dueño de una personalidad que convoca, une, genera y se proyecta al futuro, en esta conversación Lage nos transmite las ilusiones que abrazó desde niño, en su Ourense natal: motivar, innovar, crear y construir. Desde su gestión en AEGAMA, acompaña el compromiso de quienes contribuyen al desarrollo económico de Galicia desde todos los rincones del mundo.
¿De qué forma fue evolucionando AEGAMA?
Nuestra asociación fue creada como entidad jurídica sin ánimo de lucro, en mayo del año 1990, dentro del movimiento asociativo gallego que irrumpía con fuerza en América y Europa a finales de los años ochenta. Con el tiempo fue creciendo debido a la gestión de hombres dedicados y relevantes. En junio de 2011 fui elegido presidente, renovando mi titularidad que se realiza cada cuatro años, a la fecha, siempre con la mira puesta en labrar un horizonte de desarrollo y trabajo que sea útil; que reúna y convoque a los gallegos no solo en Madrid y en Galicia sino en el exterior: ese es el espíritu que nos abraza y anima; que cada uno se sienta arropado por las asociaciones que, a su vez, se sienten unidas por el apoyo que les brindamos aquí, allí y donde fuera.
¿Cuáles son los proyectos de gran trascendencia que desarrolla AEGAMA en estos meses?
El próximo 9 de julio realizaremos en la isla de La Toja, en Pontevedra, Galicia, una nueva edición del encuentro internacional de “Gallegos por el Mundo”. Como en convocatorias anteriores, por la mañana se desarrollará la jornada empresarial, con varias mesas redondas sobre temas novedosos y de interés general, y por la tarde-noche, celebraremos la Cena de Gala en la que entregaremos los premios al Empresario Gallego del año en Galicia y al Empresario Gallego del año en el Exterior. Como siempre serán dos referentes de excepción y contaremos con la presencia de significadas autoridades. En breve enviaremos el programa del evento, al que será un honor que acudáis todos los que podáis. También para el otoño. estamos preparando un encuentro empresarial con una compañía asociada gallega sobre internacionalización.
¿Qué sentimientos lo invadieron al recibir el premio La Vieira, en la premiación de febrero-2026 al doctor Manuel Leyes Vence?
Ha sido una mezcla de emoción, agradecimiento, orgullo y satisfacción personal; una demostración de cariño y de sentirme querido por mis compañeros de la Junta Directiva y por nuestros asociados. El hecho de que fuese la sorpresa mejor guardada le confirió un carácter más emotivo aún si cabe, más aún después de tantos años de servicio a la colectividad gallega y a nuestros asociados. Quiero, desde esta tribuna, dar las gracias de corazón a todos, por esta consideración, que, por inesperada, enciende el ánimo y el deseo de trabajar más por esta causa que nace de nuestro interior. Gracias a todos.

¿Qué lugar ocupa el liderazgo de la mujer empresaria en el universo AEGAMA?
Carmen Lence, quien vive en Lugo y preside una de las más destacadas compañías del sector lácteo, tiene su exitosa empresa en Galicia y en el resto
de España. Lence ha generado un estilo de liderazgo muy querido y potente, por lo cual hemos reconocido su valor para ser premiada en 2025.
¿Qué actividades relacionadas con las Mujeres Empresarias le han interesado acompañar?
Destaco la organización de la tercera edición del Foro Éxito Franquicia & Retail que resaltó la unión estratégica entre el sector.
El foro -que tan excelentemente preside y dirige Raquel Robledo-, fue realizado en el Espacio Fundación Telefónica, en Madrid y es un claro ejemplo de impulsar el sentimiento de igualdad entre hombres y mujeres, entre mujeres y hombres. Muchas son merecedoras de premios importantes por su inteligencia y capacidad de lucha compatibilizando múltiples temas para sacar adelante sus empresas y sus proyectos. El foro Franquicia es para AEGAMA y para mí, especialmente, un proyecto de altura que debemos apoyar y potenciar.

¿Qué importancia da AEGAMA a la Argentina y a los empresarios que han desarrollado, emprendido y construido sus vidas, luego de llegar con sus valijas llenas de sueños a la tierra que los recibió con los brazos abiertos?
Argentina es cuna de emprendedores gallegos, que han convertido todo lo español en gallego. Emigrar es una de las mayores muestras de emprendimiento y de valentía, pues dejar todo lo que conoces para crecer en lo desconocido es algo que merece el mayor reconocimiento. Argentina es un ejemplo notable: es la quinta provincia gallega, es Galicia en el exterior. Junto con otros lugares donde también se han asentado gallegos, en casi toda América, constituye el mayor ejemplo de la Galicia Exterior. Y es que Galicia no tiene fronteras. Allí donde haya un gallego, está Galicia. La Argentina es un ejemplo claro y un lugar donde muchos gallegos tenemos familiares que han creado allí su vida y una hermosa porción de Galicia. Enhorabuena y todo nuestro cariño para ellos.
¿Cuál es la asociación que los representa en la Argentina?
Con la Asociación de Empresarios y Profesionales Gallegos de Argentina, AEGA, sostenemos una excelente relación y, de esta forma, mantenemos viva la llama de la unión: cuando un empresario viaja a la Argentina, u otro viene a nuestra tierra, nos ayudamos y compartimos experiencias.
¿Qué espacio, que con el tiempo vio crecer con gran satisfacción, construyó al formar parte de vuestra asociación?
En la vida vamos buscando cosas nuevas: ¡siempre lo he hecho!
Empezamos siendo una asociación de empresarios que organizaba un evento u otro y luego continuamos con los eventos orientados al networking, o la capacidad de generar contactos con otros: así llegó el momento en el que comenzamos a invitar a gente de otras regiones, decisión que nos dio una visión amplia del mercado, es decir, que posibilitó que un empresario gallego trabajara con otro de Murcia, por ejemplo. Después pensamos que debíamos ir más allá de las fronteras. En primer lugar, lo hizo Galicia hacia Madrid para brindarle, no solo apoyo, sino para que saliera al nivel internacional donde establecimos relaciones con las diversas asociaciones que hay por el mundo.
De este modo firmamos acuerdos bilaterales que, más que acuerdos de conexión originaron vínculos estrechos, y fueron relaciones de amistad entre
los presidentes con quienes fortalecemos la cordialidad. Con el tiempo, esta conexión con los asociados se fue incrementando y hoy es muy importante el premio que destaca el trabajo empresarial de los gallegos. Cada año, hacia finales de nuestro invierno, en febrero o marzo, destacamos la trayectoria de un empresario gallego en Madrid.
¿Quién fue el empresario destacado este año?
En esa misma tradición, el 24 de febrero de 2026, en el hotel Eurostars Towers Madrid, se celebró la XIX Edición del premio Victoriano Reinoso que ya tiene escrito en su historia el nombre del doctor Manuel Leyes Vence –prestigioso cirujano nacido en Ourense, Galicia, jefe de traumatología y cirugía ortopédica en Olympia-Grupo Quirón Salud, y director empresario de Leyes, Flores & Co. en Olympia-Grupo Quirón Salud–, quien ha desarrollado una impresionante trayectoria académica, profesional y empresarial en la cual se destaca su capacidad en el tratamiento de atletas de élite y figuras de renombre mundial. Fue una entrega muy emocionante, en la que se escucharon las palabras del doctor Manuel Leyes Vence, quien visiblemente emocionado, agradeció a nuestra asociación el reconocimiento brindado que valora la trayectoria de los empresarios gallegos –embajadores que llevan muy alta la bandera del trabajo y del compromiso–, tanto en España como en el resto del mundo. Con estos actos y reconocimientos pretendemos que se vea el esfuerzo y la lucha que caracteriza a nuestro pueblo, siempre mirando hacia una Galicia sin fronteras, a la galleguidad y a los gallegos del mundo que, en cooperación, hacemos que las cosas ocurran.

¿Qué estilo de liderazgo adopta mientras se va desarrollando la jornada de un evento de gran convocatoria?
Durante un evento, aprendes. Y aunque la gente vea que todo está perfecto, siempre hay detalles: hay que ponerle ilusión y ganas y, si surge algún inconveniente, no hay que perder la calma porque hasta último momento hay que resolver. Por lo tanto, es preciso estar atento, tanto en la etapa preparatoria como en la ejecutoria, pues somos conscientes de que hay cosas que son mejorables y aplicables en la próxima organización. Luego de unos días, nos sentamos con el equipo directivo y con afán constructivo decimos lo que ha ido bien o no y ponemos las herramientas para llegar al nivel de excelencia que pretendemos. A su vez, hay una devolución de lo que la gente recibe al asistir y que tenemos muy en cuenta: hay una parte de mejora continua y otra de revisión; otra de diseño y de renovación.
De esta manera, siempre se avanza…
Sabes que la perfección no existe: prefiero que las cosas funcionen, aunque reconozco que siempre nos exigimos un poco más bajo una dosis de autocrítica para innovar…
¿Qué ha aprendido de un empresario joven?
Independientemente de los años y de la experiencia debemos tener disposición a observar y aprender; siempre lo hacemos. Destaco el anhelo de un emprendedor joven porque cuando tiene una idea que quiere desarrollar a futuro, nos transmite su ilusión, una palabra muy linda.
Así es: la ilusión es como mirar a una estrella para que ilumine nuestro camino. ¿Qué ilusiones y deseos formaban parte de su niñez mientras miraba las estrellas de su Ourense natal?
Los sueños los he sobrepasado. Cuando somos niños tenemos ese deseo de lograr altos objetivos que nosotros mismos nos proponemos. En mi tierra natal jugábamos con lo que había; una rueda, una herramienta: así transformábamos su forma e innovábamos para que la creatividad fluyera. Al llegar a la adolescencia pensamos adónde nos llevaría la vida; aunque siempre conectados con nuestra esencia dado que teníamos que buscar la vida constantemente. Aprendimos que la amistad es una parte importante de nuestra existencia junto a la familia. Fue así como, si en un principio pensé en ser ingeniero civil, luego vi las antenas y satélites y terminé especializándome en ingeniería en telecomunicación y, luego, también como ingeniero en informática: ¡siempre un paso más y con espíritu de superación!
¿Qué frase recuerda de esa niñez ourensana, que lo ha sostenido combinando su conocimiento, intuición y evolución personal?
Tengo dos frases que me decía mi padre Julio: la primera y más triste: “Nunca se sabe lo que uno puede aguantar hasta que tiene que hacerlo”.
La segunda es: “Niño, ¡tira p’arriba, lucha y sale!
Patricia Ortiz

